Eras la mujer más hermosa que había visto.
Fuera de mi alcance tal vez.
Amo los retos, fue así como te conocí.
Mientras deambulabas en una red
intrincada en mi cerebro
mi imaginación dibujaba tu figura.
Pero fue solo al verte que descubrí que
eras real, existente y palpable.
¿Cómo gritarle al mundo que te encontré?
¿Cómo decir que estabas programada a ser
conforme y tal te había un día soñado?
¿Cómo gritar que eras mi preferencia más exacta
de el amor y el lugar donde podría descansar
y certificar que esto era ser feliz?
Camine varias décadas pensando que
que esto era un sueño y heme aquí.
Dando testimonios de tu existencia.
11-11